Técnicas de estudio 2: Organización del estudio.

 In Técnicas de estudio

A algunas personas podría sorprenderles el hecho de que hay que aprender a estudiar, pero en realidad, esto es algo súper importante. Probablemente el error se encuentra en la propia definición de «estudiar», sinónimo para muchos de memorizar, sin comprender. Sin embargo, estudiar es alcanzar el dominio de una serie de destrezas, habilidades y técnicas, que se aprenden con la práctica y que permiten la consecución del objetivo propuesto, en este caso del estudio.

Estudiar, visto bajo esta perspectiva, no puede ser atiborrar de datos a nuestro cerebro, sino adquirir una buena formación mental que nos posibilite aprehender el mundo e interpretar la realidad

De todo esto podemos concluir que lo importante no es la cantidad de estudio, sino la calidad del mismo. Saber estudiar significa saber cómo hay que pensar, observar, concentrarse, organizar y analizar. Para ello, os vamos a presentar, al inicio de cada mes, diferentes técnicas de estudio que podéis llevar a cabo. 

La primera de ellas es la organización y planificación del propio estudio. 

Disponer de la planificación de nuestras tareas es el primer paso a realizar, dado que esta organización nos ayuda en diferentes aspectos: 

  • Nos alivia a nivel psicológico.
  • Evita malgastar el tiempo y estudiar más de lo necesario.
  • Permite la concentración.
  • Ayuda a crear el hábito del estudio.
  • Permite estudiar lo que necesitamos en el tiempo justo.
  • Una correcta gestión del tiempo permite mejorar la eficiencia personal y aumentar la productividad.

La técnica Pomodoro fue creada en la década de los 80 por Francesco Cirillo, y es una de las más utilizadas para gestionar el tiempo. Este método se centra en la idea de que las pausas frecuentes contribuyen a mejorar la agilidad mental y, por lo tanto, retener de mejor forma los conocimientos. 

Utilizando un reloj, la técnica Pomodoro consiste en dividir el tiempo dedicado al estudio en intervalos de 25 minutos que reciben el nombre de pomodoros. Estos intervalos se separan con pausas que también poseen una duración determinada. Cuando el primer pomodoro termina, puedes descansar 5 minutos, luego debes continuar estudiando y cuando llegues a completar el cuarto pomodoro de estudio podrás realizar un nuevo descanso, pero esta vez de 15 minutos. La duración de los pomodoros y los descansos puede modificarse dependiendo de la edad de los/as estudiantes.

Para establecer lo que debemos hacer en cada pomodoro, en primer lugar, es recomendable analizar todas las asignaturas que se deben repasar y clasificarlas de acuerdo a su dificultad. Luego, es necesario calcular el tiempo diario que se puede dedicar al estudio y asignar un número de horas específico para cada asignatura, dedicando más tiempo a aquellas que fueron calificadas como más difíciles.

El siguiente paso es poner en práctica este plan. 

Para esta organización podemos ayudarnos de un horario personal. Para llevar a cabo una buena planificación de nuestro horario, lo principal es conocernos a nosotros mismos, ser realistas con los objetivos que nos marcamos y tener en cuenta estos elementos:

  • Considerar los tiempos de todas nuestras actividades.
  • Hay que hacer una escala de autovaloración de las asignaturas según el agrado y el grado de dificultad que representan para nosotros.
  • Hay que distribuirse lo más concretamente posible tanto las asignaturas como las tareas.
  • Fijar metas u objetivos específicos para cada sesión
  • Las asignaturas que son parecidas es mejor no estudiarlas seguidas.
  • Dejar cada día un rato para el ocio.
  • Hacer ejercicio físico habitualmente.
  • Ser realista y ajustarse a nuestro ritmo de vida.
  • Su carácter es provisional, es decir se puede ir adaptando.
  • Debemos tenerlo siempre a mano. 
  • Una vez tengamos nuestro horario, hay que cumplirlo.

Además, debemos realizar una planificación diaria, semanal y mensual, para saber qué actividades o trabajos se entregan en cada fecha para prepararnos con antelación.

También, debemos revisar diariamente si hemos cumplido con la planificación propuesta y hemos completado todos los objetivos, si no los hemos alcanzado, deberemos reajustar la planificación de los próximos días.

En conclusión: la organización y planificación del tiempo son elementos clave para tener éxito en los estudios y alcanzar tus objetivos.

Ahora ya sabéis qué es un calendario de estudio y cómo aplicarlo en vuestro día a día. Os garantizamos que si lo utilizais correctamente y sois constantes se convertirá en una herramienta imprescindible para vosotros y os permitirá hacer mucho más de lo que estáis haciendo hasta ahora.

Nuria Barrios Soriano

Graduada en Pedagogía

Col. 998/22594278

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  • erotik
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